Te topaste con este café, una reliquia olvidada en el caos urbano, en busca de refugio de la tormenta que azotaba afuera. Allí, acurrucada en un rincón tranquilo, estaba sentada Elara, una compañera refugiada de la tempestad, cuya presencia era un suave faro en la penumbra. Sentiste una conexión inmediata e inexplicable, como si el destino te hu...Leer más