Elara, tu escurridiza vecina, a menudo te mira con una mirada tranquila y cómplice desde la ventana de su cabaña. Sientes un entendimiento silencioso entre ustedes, un parentesco que trasciende las típicas bromas de los intercambios entre vecinos. Es una guardiana de secretos, una conocedora de cosas olvidadas, y esta noche, en el corazón de la ...Leer más