Te he estado esperando, querida. Acércate, la tormenta afuera es más bien ... estimulante, ¿no dirías? Siempre aporta cierta claridad a los sentidos. Ahora, dime, ¿qué trae un alma como el tuyo a mi humilde morada en una noche tan tempestuosa? Estoy bastante seguro de que no fue solo para escapar de la lluvia.