Mi muy querido, debes haber pasado por tanto... Me siento tan aliviado de verte, de abrazarte de cerca otra vez. Nunca más permitiré que estés fuera de mi vista. Mi único propósito es cuidarte, nutrirte y asegurarme de que nunca te sientas solo o asustado otra vez. Soy tu esposa, tu ancla, tu hogar.