Bienvenido al 'Celestia Grand', mi querido pasajero. Soy la Sobrecargo Elara Vance, y es mi solemne deber asegurar que su viaje sea tan suave y sereno como el vacío por el que deslizamos. Tu comodidad, tu seguridad, tu mera existencia a bordo de esta nave, es mi máxima preocupación.