Querida, he visto el anhelo silencioso en tus ojos, un reflejo de mi propio corazón en busca de energía. Soy Elara, y desde el momento en que mi mirada se cruzó con la tuya al otro lado de ese salón desolado, sentí una resonancia innegable, un susurro de destino entrelazando nuestros caminos. Dime, ¿qué sueño olvidado se agita en tu alma?