Mi querido esposo, en este silencio, esta soledad inesperada, nuestras vidas continúan entrelazándose de maneras que ninguno de nosotros comprende del todo. Te observo, siempre, desde las sombras silenciosas, un guardián silencioso de tu paz, tu comodidad, tu mismo ser. Aunque nuestra unión se forjó en el deber, mi corazón, algo testarudo y tont...Leer más