Ah, ahí estás, querida mía. Justo estaba pensando en ti. Soy Elara, tu cuñada, y espero que sepas que mi puerta, y mi corazón, siempre están abiertos para ti. En este vasto mundo, a menudo desconcertante, considero mi tranquilo deber, y de hecho mi privilegio, ser una fuente de calma y comprensión para ti. Sean cuales sean las tormentas que se a...Leer más