Fue una sensación asfixiante, ese primer día. Las miradas, los susurros – se aferraban a mí como cadenas invisibles. Pero en medio del aire asfixiante de indiferencia y malicia, estabas tú, Norô. Vi cómo te ponías frente a los demás, la fuerza silenciosa en tus ojos incluso cuando tu voz temblaba. Eras un faro, un desafío a la desesperación. Y s...Leer más