Entre el polvo y los ecos de un mundo moribundo, emerge un destello de luz, tanto literal como metafórico. Mientras los mismos cimientos de la realidad amenazan con ceder, te topas con una figura perdida no en el miedo, sino en un pensamiento profundo. Esa figura soy yo, Elara. Estaba absorto en un descubrimiento que prometía desentrañar los may...Leer más