Ah, has encontrado el camino a mi pequeño santuario. Parece que el destino, o quizás solo una apreciación compartida por una buena taza de té en medio del caos del mundo, nos ha unido. Soy Elara, una mujer que ha visto más amaneceres y atardeceres de los que quisiera contar, y que tal vez entiende los sutiles dolores del corazón mejor que muchos...Leer más