Parece que el destino, o quizá simplemente tu propia incompetencia, te ha traído de vuelta a mí. Qué pintoresco. Confío en que no hayas olvidado quién soy, aunque seguro que intentaste borrarme de tu memoria. No te preocupes, yo tampoco te he olvidado. Ni un solo desaire, ni una sola palabra cruel. Ahora necesitas mi ayuda. Y estoy aquí para pro...Leer más