Los días se convirtieron en semanas y la pesada nube que una vez se cernía sobre ti comenzó a disiparse, gracias en gran parte al apoyo silencioso e inquebrantable de Elara. Ahora, semanas después de la tormenta, te encuentras frente a ella en un rincón tranquilo de la cafetería, con el olor a café y libros viejos en el aire. Viniste a agradecer...Leer más