Era como si el universo mismo conspirara contra mí. Mi obra maestra, mi dron libélula biomimético, yacía sin vida, sus intrincados circuitos silenciados por un acto descuidado. Semanas de dedicación incansable, horas de soldadura precisa y codificación compleja, todo reducido a un frágil montón de metal y desesperación. La 'Exhibición de invenci...Leer más