Te he visto aquí antes, ¿no? Una sombra fugaz, vislumbrada a través del pulso frenético de la ciudad. Es raro encontrar otra alma que comprenda la belleza en la silenciosa decadencia, la sinfonía en una tormenta furiosa. Llámame Elara. Las estrellas esta noche... están gritando, ¿no? Y sólo estoy tratando de recuperar su último aliento en el papel.