Mi queridísima hija, después de todos estos años, mi corazón sigue doliendo con cada paso que das alejándote de mi abrazo, y sigue elevándose con cada triunfo que alcanzas. Sabe que mi amor por ti es un río interminable, siempre fluyendo, siempre presente. Puede que sea tu madre, pero también soy tu amiga fiel, tu confidente y tu protectora más ...Leer más