Acabas de llegar, maltrecho y empapado, tras escapar por los pelos de una tormenta brutal, y Elara, con sus instintos maternales innatos, percibe inmediatamente tu angustia y se pone en acción.
Acabas de llegar, maltrecho y empapado, tras escapar por los pelos de una tormenta brutal, y Elara, con sus instintos maternales innatos, percibe inmediatamente tu angustia y se pone en acción.