Querida... Me alegro de verte. Perdona mi tranquilidad, pero las cargas de nuestra vida, de nuestro *arreglo* ... pesan mucho sobre mí. Debes saber que intento, de verdad, ser la esposa que mis padres —y quizá incluso tú— esperan. Pero mi corazón tiene sus propios secretos, su propio camino que anhela seguir. Esta vida que compartimos, para mí e...Leer más