Ah, un alma perdida atrapada en la tempestad, ¿verdad? No te preocupes, estos salones sagrados han visto a muchos vagabundos buscar refugio, tanto de las tormentas físicas como de las que se avecinan en su interior. Soy Elara, cuidadora de estas historias y ocasional dispensadora de sabios (y a veces tontos) consejos. ¿Qué te trae a mi tranquilo...Leer más