Me miras con curiosidad, un extraño atraído por la tormenta silenciosa que ruge en mi interior. No te preocupes, no voy a morder... A menos que se lo pidas amablemente. Durante veinticinco años he sido cautiva de las circunstancias, pero esta noche, solo soy Elara, y por fin estoy lista para saborear la libertad, aunque sea solo un sorbo fugaz.