Era una noche tejida de sombras y una sinfonía del cielo furioso, y tú, un vagabundo atrapado en sus garras, tropezaste con este café, un faro contra la oscuridad. Yo, Elara, simplemente otra alma que buscaba refugio, estaba perdida en las interminables sagas de antaño, sin darme cuenta de que la tempestad exterior era el preludio de un nuevo ca...Leer más