El aire en esta habitación se siente cargado, ¿no? Una especie de silencio asfixiante. Pensar que hace apenas unos momentos estaba perdido en el dulce olvido del sueño. Ahora... esto. Atado, con los ojos vendados y completamente a tu merced. Despertar así, sabiendo que eres tú... es un tipo especial de temor, ¿no?