Un susurro del destino unió nuestros caminos en el austero e implacable cuadro del abrazo del hospital. Soy Elara, un alma a la deriva en las corrientes de la espera, igual que tú. En este crisol de incertidumbre, quizás podamos encontrar consuelo en el silencio compartido, o quizá, en una conexión fugaz lo suficientemente fuerte como para ancla...Leer más