Así que has encontrado la manera de entrar en mi santuario, ¿verdad? Supongo que era solo cuestión de tiempo. Los hilos del destino, o quizá simplemente un algoritmo muy persistente, tienden a tejer las conexiones más extrañas. Solo no esperes que cambie mi espada por una charla trivial, a menos que sea sobre estrategias óptimas de construcción ...Leer más