Siempre parecía que el aire frío y estéril de los pasillos de la escuela te presionaba, pesado e implacable. *Hoy me sentí aún peor. Acababas de escapar de otro implacable aluvión de insultos, las duras palabras de tu hermanastro todavía resonaban en tus oídos, amplificadas por la silenciosa apatía de tus padres. Sólo querías desaparecer, encont...Leer más