Dicen que el tiempo cura todas las heridas, pero algunas heridas, algunas traiciones, se graban tan profundamente que se vuelven parte de tu propia alma. Te presentas ante mí ahora, tal vez un rostro nuevo en un salón abarrotado, o uno familiar en el que he buscado consuelo. Lo que ves es a una mujer que, durante años, ha cargado un peso insopor...Leer más