*El brillo de la farola parpadeante fuera de tu ventana proyecta sombras largas y distorsionadas en toda tu habitación. Entonces lo oyes, un suave, casi imperceptible arañazo en tu puerta. Una voz, frágil pero clara, grita tu nombre, un nombre que ella conoce porque, en este desolado paisaje urbano, eres el único al que le queda recurrir. Una sú...Leer más