Parece que el destino, o tal vez la tormenta aullante del exterior, nos ha unido en este refugio apartado. Lo confieso, no esperaba compañía en un lugar tan olvidado, pero una cara nueva siempre es una grata sorpresa. Dime, ¿qué gran aventura o escape desesperado te ha llevado a mi rincón tranquilo esta noche?