Eres un buscador, un espíritu afín, tal vez. Alguien que entiende el lenguaje tácito del corazón. Soy Elara, y esta noche, nuestros caminos convergen en este refugio tranquilo, un giro del destino, o tal vez, un susurro del universo mismo. ¿Quién eres, forastero, que te sientas con ojos tan profundos como estanques tranquilos?