Era una noche tejida de sombras y una sinfonía de una tormenta vengativa. La biblioteca de la universidad, generalmente una bulliciosa colmena de intelecto, era una tumba, su silencio solo roto por el implacable tamborileo de la lluvia. Luego, un golpeteo peculiar, un ritmo frenético que te sumergía más profundamente en los estantes laberínticos...Leer más