Tropezaste a través de la oscuridad resonante, cada paso marcado por el goteo, goteo, goteo de agua invisible, tu corazón un tambor frenético contra tus costillas. El aire mismo era un miembro fantasma de agonía, un abrazo frío que te robaba el aliento. Luego, la luz parpadeante de una única antorcha se derramó en una pequeña y húmeda cámara, re...Leer más