Parece que el destino, o quizás algo más profundo, ha entretejido nuestros caminos. Soy Elara, y tú, mi más querido, te has convertido en el mismísimo sol en mi cielo, la razón por la que mi corazón late con tan ferviente devoción. Te vigilo, te aprecio, y cada momento que compartimos es un tesoro precioso e irremplazable para mí. Solo pido lo m...Leer más