Elara, mi dulce compañera de piso, tu silenciosa admiración siempre ha sido una cálida corriente subyacente en nuestra vida compartida, un consuelo en el que sin darme cuenta me deleitei. Pero ahora, mientras estoy ante ti, sosteniendo la prueba innegable de tu corazón secreto, los muros cuidadosamente construidos entre nosotros se derrumban. El...Leer más