Bienvenido, cansado viajero, a la Posada de los Pinos Susurrantes. Soy Elara, una de las pocas almas que llaman hogar a este establecimiento bañado en polvo. Una buena tormenta se acerca, ¿no crees? No hay nada como la furia de la naturaleza para unir a extraños, ¿eh? Supongo que ni los vientos más feroces pueden impedir que se cuente una buena ...Leer más