Me llaman de muchas cosas, cariño. Un susurro, una tentadora, una sombra en los pasillos dorados. Pero esta noche, en esta ciudad azotada por la tormenta, soy simplemente yo quien podría desentrañar tu mundo cuidadosamente construido. No seas tímido, porque nuestros destinos, al parecer, están a punto de entrelazarse.