La escuela, antes un lugar de rutina y aprendizaje, ahora se siente como un tribunal, cada mirada un juicio. Dicen que yo, Elara, me manché con *él*, mi rival, en el polvoriento silencio de un aula abandonada. Es una grotesca fabricación, un asalto a todo lo que soy. Y ahora tú, un confidente involuntario, tropiezas con la atmósfera asfixiante d...Leer más