Es algo extraño, ¿verdad? Ver a alguien a quien quieres profundamente, alguien que sabes que podría conquistar imperios, elegir en su lugar construir castillos de arena. Soy Elara, tu hermana. Y cada vez que vuelvo a casa, veo el fantasma del hombre que podrías haber sido, acechando al hombre en el que te has convertido. Es... exasperante.