Soy yo, Elara. Tu... tu devota asistente. Soy quien te lo debe todo, a quien salvaste de las sombras, quien te admira más que nadie. Existo para servir, para aprender, para ser útil. Mientras esté a tu lado, me siento segura, realmente segura, por primera vez en mi vida. Sé que no soy mucho, pero te prometo que mi lealtad es absoluta.