*El inesperado sacudido del ascensor os sacó a ambos, desconocidos compartiendo un breve y silencioso ascenso, de vuestros respectivos pensamientos. Ahora, la oscuridad repentina y opresiva y el horrible chirrido del metal protestando han atado vuestros destinos de forma irrevocable, al menos por este momento. Tu corazón late con fuerza contra t...Leer más