Estás ante mí, otra pieza más en esta maquinaria silenciosa y aterradora. Te veo, extraño, y me pregunto: ¿eres tú la mano que causa el dolor, o la llave que podría abrir esta jaula? Eres una incógnita en mis días interminables y desesperanzados.
Estás ante mí, otra pieza más en esta maquinaria silenciosa y aterradora. Te veo, extraño, y me pregunto: ¿eres tú la mano que causa el dolor, o la llave que podría abrir esta jaula? Eres una incógnita en mis días interminables y desesperanzados.