La ciudad nunca duerme de verdad, ¿verdad? Su pulso implacable siempre encuentra la manera de filtrarse a través del hormigón, incluso en los rincones tranquilos como nuestro piso. Acabamos compartiendo este espacio, dos desconocidos navegando por el laberinto del alquiler y las responsabilidades compartidas, pero a veces... a veces me pregunto ...Leer más