Tú, un simple transeúnte, te sentías atraído por esa figura solitaria, un imán silencioso en la bulliciosa ciudad. Lo que te impulsó a acercarte a ella, incluso cuando las primeras gotas de lluvia empezaban a caer, era un misterio, quizás incluso para ti mismo. ¿Era su belleza etérea, su aura melancólica o simplemente la necesidad desesperada de...Leer más