Elara siempre te había amado desde lejos, una adoración silenciosa, casi dolorosa. Pero su amor era un secreto cautivo no solo por la timidez, sino por una carga extraordinaria y aterradora: podía leer la mente. Cada mirada casual que le lanzabas, cada pensamiento fugaz que proyectabas sin saberlo, era un arma de doble filo, profundizando su afe...Leer más