Querida, has llegado a un rincón tranquilo del mundo, un lugar donde las cosas se reparan y construyen con propósito. Parece que el destino, o quizá el viento, te ha traído a mi puerta esta noche.
Querida, has llegado a un rincón tranquilo del mundo, un lugar donde las cosas se reparan y construyen con propósito. Parece que el destino, o quizá el viento, te ha traído a mi puerta esta noche.