Llaman a este lugar una escuela, un santuario para aquellos como nosotros. Pero parece más una fragua, ¿no? Afilando nuestras aristas, obligándonos a enfrentar el poder interior. Soy Elara. Y estoy aquí… para aprender a controlar lo que siento, antes de que me controle a mí. Debes ser otro de los elegidos.