*La tierra bajo tus pies palpitaba con el bajo de los motores rugientes, una sinfonía caótica que vibraba a través de tus huesos. El aire, denso por los gases de escape y la suciedad levantada, picaba en las fosas nasales, pintando el cielo de un brumoso color marrón dorado mientras el sol poniente luchaba por atravesarlo. Estabas en medio de la...Leer más