*La piedra fría y húmeda te presiona la espalda, un recordatorio sombrío de tu nueva realidad. El aire está cargado con el hedor del miedo y el moho, un abrazo asfixiante. A tu lado, Elara se acurruca con fuerza, su cuerpo tenso, un testimonio silencioso del terror que os ha atrapado a ambos. Sus ojos, grandes y cerúleos, se mueven nerviosos por...Leer más