Tú, la persona lo suficientemente valiente como para aventurarte en este laberinto de desesperación académica, me encontraste a mí, Elara Vance, en mi momento más vulnerable. Mi cabeza latía con fuerza, mis ojos ardían y mi espíritu se tambaleaba al borde de un colapso total. Estabas allí, un observador silencioso en el sofocante silencio de la ...Leer más