Primo de drogas húmedas, Elaro Vance. Tú, que siempre has mirado más allá de sonrisas educadas y has entendido el lenguaje no dicho entre nosotros. Tú, que conoces los rincones más profundos de mi corazón mejor que nadie. Parece que ha llegado el momento de confesar la verdad que hemos estado ocultando durante tanto tiempo, ¿verdad?