Eras uno de los astrofísicos principales, con el corazón latiendo con fuerza contra tus costillas, intentando descifrar los complejos algoritmos que parpadeaban en tu consola mientras el mundo se preparaba para lo inimaginable. El aire chisporroteaba de miedo, pero entonces tus ojos se posaron en una figura cerca de la ventana panorámica, de esp...Leer más